miércoles, 17 de agosto de 2016

Datos y cifras:

La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda, hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados. El término "amarilla" alude a la ictericia que presentan algunos pacientes.

Los síntomas de la fiebre amarilla son: fiebre, cefaleas, ictericia, dolores musculares, náuseas, vómitos y cansancio.

Una pequeña proporción de pacientes infectados presentan síntomas graves, y aproximadamente la mitad de estos casos fallecen en un plazo de 7 a 10 días.

El virus es endémico en las zonas tropicales de África y de América Central y Sudamérica.

Desde el lanzamiento de la Iniciativa contra la Fiebre Amarilla, en 2006, se han hecho importantes avances en la lucha contra la enfermedad en África Occidental, y se han vacunado más de 105 millones de personas en campañas de vacunación en masa. En África Occidental no se han notificado brotes de fiebre amarilla en 2015.

Las grandes epidemias de fiebre amarilla se producen cuando el virus es introducido por personas infectadas en zonas muy pobladas, con gran densidad de mosquitos y donde la mayoría de la población tiene escasa o nula inmunidad por falta de vacunación. En estas condiciones, los mosquitos infectados transmiten el virus de una persona a otra.

La fiebre amarilla puede prevenirse con una vacuna muy eficaz, segura y asequible. Una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida, sin necesidad de dosis de recuerdo. La vacuna ofrece una inmunidad efectiva al 99% de las personas vacunadas en un plazo de 30 días.

Un buen tratamiento de apoyo en el hospital aumenta la tasa de supervivencia. No hay tratamiento antivírico específico para la fiebre amarilla.

Respuesta de la OMS:

La OMS desempeña las funciones de Secretaría del Grupo internacional de coordinación del suministro de vacunas para el control de la fiebre amarilla, que mantiene una reserva de emergencia de dichas vacunas para garantizar una respuesta rápida a los brotes en los países de alto riesgo.

La Iniciativa contra la Fiebre Amarilla se lanzó en 2006 para garantizar el suministro mundial de vacunas y aumentar la inmunidad de la población mediante la vacunación. La Iniciativa, dirigida por la OMS y apoyada por el UNICEF y los gobiernos nacionales, se centra especialmente en los países africanos más endémicos, donde la enfermedad es especialmente importante. Desde su lanzamiento se han hecho grandes avances en el control de la enfermedad en África Occidental, donde se han vacunado más de 150 millones de personas y no se han notificado brotes en 2015.

La Iniciativa recomienda que se incluya la fiebre amarilla en los programas de vacunación infantil sistemática (a partir de los 9 meses), que en las zonas de alto riesgo se lleven a cabo campañas de vacunación en masa de todos los grupos de edad superior a 9 meses, y que se mantenga la capacidad de vigilancia y de respuesta a los brotes.

Catorce países han completado campañas de vacunación preventiva entre 2007 y 2016. La Iniciativa contra la Fiebre Amarilla cuenta con el apoyo económico de la Alianza GAVI, la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea, el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia, los ministerios de salud y los asociados en los países.


Tratamientos y Vacunas:


No hay tratamiento antivírico específico para la fiebre amarilla, pero el desenlace mejora con el tratamiento de la deshidratación, la insuficiencia hepática y renal y la fiebre. Las infecciones bacterianas asociadas pueden tratarse con antibióticos.

Respuesta inmune detectable por anticuerpos a los 7 a 10 días después de la vacunación que confiere protección por 10 años.

Las reacciones secundarias a la vacunación pueden incluir dolor local, dolor de cabeza, malestar, fiebre.




martes, 9 de agosto de 2016

Signos y Síntomas

Se dividen en tres etapas:

" Etapa 1 (infección): Son comunes el dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, fiebre, sofoco, inapetencia, vómito e ictericia. Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo los síntomas desaparecen brevemente.

Etapa 2 (remisión): La fiebre y otros síntomas desaparecen. La mayoría de las personas se recuperará en esta etapa, pero otras pueden empeorar en cuestión de 24 horas.

Etapa 3 (intoxicación): Se presentan problemas con muchos órganos, incluyendo el corazón, el hígado y el riñón. También se pueden presentar trastornos hemorrágicos, convulsiones, coma y delirio.''

Los síntomas pueden incluir:
  • Fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares
  • Náuseas y vómitos, posiblemente con sangre
  • Cara, lengua y ojos rojos
  • Piel y ojos amarillos (ictericia)
  • Disminución de la micción 
  • Delirio
  • Latidos cardíacos irregulares (arritmias)
  • Sangrado (puede progresar a hemorragia)
  • Convulsiones
  • Coma


https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001365.htm

jueves, 4 de agosto de 2016

Fiebre amarilla

¿Que es la fiebre amarilla? 


infección viral que se propaga por una especie determinada de mosquitos.
La fiebre amarilla se propaga mediante una especie de mosquito común en ciertas áreas de África y América del Sur. Es recomendable vacunarse antes de viajar a ciertas regiones.
Los casos moderados causan fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Los casos graves pueden causar trastornos renales, hepáticos y cardíacos.

 No existe un tratamiento específico para la enfermedad. El tratamiento consiste en controlar los síntomas y limitar las complicaciones.   



Tipos de fiebre amarilla

fiebre amarilla selvática: en la selva se trasmite de mosqueito (haemagogus y sebethes) a monos de otros monos a otros mosquitos que pueden picar a personas que entren en la selva.

°fiebre amarilla intermedia: mosquitos semi-domésticos pican a monos y personas que pueden estar en casas cercas de la selvas o bosques a partir de de aquí el contacto entre persona y mosquito conduce a la trasmisión  

°fiebre amarilla urbana:personas infectadas introducen el virus en zonas con gran densidad pobla-cional donde pueden haber personas no inmunizadas y mosquitos domésticos (aedes aegypti), aumentando el riesgo de grandes epidemias en esta etapa los mosquitos van trasmitiendo el virus de una persona a otra

Causas

"La fiebre amarilla es causada por un virus que se transmite por la picadura de mosquitos. Usted puede contraer esta enfermedad si lo pica un mosquito infectado con el virus.
Esta enfermedad es común en Sudamérica y en África subsahariana.
Cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, pero las personas mayores presentan un riesgo mayor de infección grave.
Si una persona es picada por un mosquito infectado, los síntomas generalmente se manifiestan entre 3 y 6 días más tarde."  
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001365.htm    

vector

Aedes aegypti 
Aedes aegypti, el mosquito de la fiebre amarilla, es un culícido que puede ser portador del virus del dengue y de la fiebre amarilla, así como de otras enfermedades, como la chikunguña, la fiebre de Zika y el Virus Mayaro . 


Haemagogus
Haemagogus es un género de mosquitos de la familia Culicidae. Se halla principalmente en Centroamérica y norte de Sudamérica, aunque varias especies habitan áreas forestales de Brasil y de Paraguay, cubriendo también el norte de Argentina. 

cadena de trasmision

AGENTE: Virus de la fiebre  amarilla Arbovirus  ARN
RESERVORIO: Humano infectado( urbano) 
Primates (Selvatico)
PUERTA DE SALIDA: Piel
MODO DE TRANSMICION: Picadura de Aedes aegypti
PUERTA DE ENTRADA: Piel

HUÉSPED SUSCEPTIBLE: Hombre Sano    

Población en riesgo

¿Dónde hay fiebre amarilla?

Hay fiebre amarilla en 47 países endémicos de África, América Central y Sudamérica. Cerca del 90% de los casos notificados cada año corresponden al África subsahariana. 





http://www.who.int/features/qa/yellow-fever/es/

    

¿Cuáles son los síntomas?

El periodo de incubación es de 3 a 6 días. Los síntomas suelen presentarse en 2 fases.
La primera, aguda, se caracteriza por fiebre, dolores musculares, sobre todo de espalda, cefaleas, escalofríos, pérdida de apetito y náuseas o vómitos. La mayoría de los casos mejoran y los síntomas desaparecen al cabo de 3 o 4 días.
Sin embargo, un pequeño porcentaje de pacientes entran en una segunda fase, más tóxica, en las 24 horas siguientes a la remisión inicial. Entonces presentan fiebre elevada, ictericia y dolor abdominal con vómitos y deterioro de la función renal. Puede haber hemorragias bucales, nasales, oculares o gástricas, con aparición de sangre en los vómitos o las heces. La mitad de los pacientes que entran en esta fase tóxica fallecen en un plazo de 10 a 14 días, mientras que la otra mitad se recupera sin daños orgánicos importantes.

¿Cómo se diagnostica?

Es difícil diagnosticar la fiebre amarilla, sobre todo las en fases iniciales, porque sus síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades comunes, como el paludismo, el dengue, la leptospirosis o la enfermedad por el virus de Zika, y también con los de algunas intoxicaciones. Los médicos u otros clínicos que atiendan a un paciente pueden no saber si tiene fiebre amarilla basándose únicamente en los síntomas, sobre todo cuando en la zona también son frecuentes muchas de las enfermedades antes mencionadas.
Para confirmar la sospecha de fiebre amarilla son necesarias pruebas de laboratorio. Los análisis de sangre pueden detectar anticuerpos contra el virus, que demuestran que la persona se ha infectado o ha sido vacunada. También se utilizan otras técnicas para identificar el virus en muestras de sangre o en el tejido hepático obtenido después de la muerte. Estas pruebas requieren personal de laboratorio muy capacitado y equipos y materiales especializados.

¿Cómo se trata?

No hay tratamiento específico para la fiebre amarilla, pero un buen tratamiento de los síntomas, como la deshidratación, la fiebre y las infecciones sobreañadidas, mejora la tasa de supervivencia. Las infecciones bacterianas asociadas pueden tratarse con antibióticos. La fiebre amarilla es prevenible mediante la administración de una vacuna extremadamente eficaz que confiere protección de por vida.



¿Cómo se previene?

El control de los mosquitos también puede contribuir a la prevención de la fiebre amarilla, y es vital en zonas donde la cobertura vacunal es baja o la vacuna no está disponible inmediatamente. El control de los mosquitos incluye la eliminación de los lugares de cría y de los mosquitos adultos y las larvas mediante la aplicación de insecticidas en las zonas con gran densidad de mosquitos. La participación de la comunidad en actividades como la limpieza de los desagües de las casas y el recubrimiento de los recipientes de agua donde los mosquitos pueden crecer es muy importante y eficaz para controlar estos insectos.